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Muy mala perfeccionista

Por años quise vivir según la moral de las demás personas. Me forcé a mi mismo de vivir como los demás lo hacían, de verme como los demás se veían. Decía que era necesario unirme a los demás, aun cuando me sentía separado. Y después de todo, la catástrofe vino. Ahora deambulo entre los escombros, no tengo ley, hecho pedazos, solo y aceptando que sea así, resignado a mi singularidad y enfermedades. Y necesito reconstruir la verdad, después de vivir toda mi vida en un tipo de mentira.  

Albert Camus

Me definia a mi misma como una ´´mala perfeccionista´´. Y no había peor sentimiento que ser mala, en algo que quería ser tan buena. Me definía como ´´mala´´ porque no encajaba en el modelo de perfeccionismo que compartían mis compañeras. No utilizaba obsesivamente gel para las manos, no lloraba al sacar un 16 en los exámenes, no corregía juiciosamente los errores ortográficos de la personas, mi letra de no era perfecta, mis notas estaban manchadas de café, borrones en mi calendario con tipex y comía choripan, explotado en salsa, manchando mi vestido, frente a hombres pubertos, cuya opinión debía importarme, mucho más de lo que hacía.

Nunca llegue a comportarme como debia hacerlo y me castigaban por eso, desde reportes por no llevar los zapatos de forma adecuada, por llevar una cola en la muñeca, hasta burlas y opiniones mal intencionadas que duraron décadas. En un ambiente en donde solo premiaba si te comportabas de una perfecta manera, no había espacio para desarrollar tu única y especial forma de ser, porque era castigado o anulado. Y solo a un masoquista le gusta eso, a mi particularmente no.

 Asi que decidi señalarme a mí misma como esa persona que le gusta hacer las cosas lo mejor posible, pero probablemente no le saldrá lo mejor posible.  Era una etiqueta mucho más relajada, en donde las personas no esperaban que hiciera cosas extraordinarias o destacara en todo. Pero secretamente yo deseaba hacerlo lo mejor, extraordinariamente, supremamente, elevado a la mil, posible para evitar los castigos, y tener un reconocimiento que busque por años. Era tanto el afán de perseguir la excelencia que me vi envuelta como una ola, que pensaba que surfeaba pero en realidad no tenía ni idea como mantenerme en equilibrio.

Cuando el perfeccionismo va al volante, la pena va de copiloto y el miedo es el fastidioso pasajero en el asiento de atrás.

Brené Brown

Brené Brown nos explica que el perfeccionismo es la creencia generalizada de que si tenemos  una vida perfecta, nos vemos perfectos y actuamos perfectos, logramos minimizar o evitar el dolor que generan la culpa, la vergüenza o los juicios. Es un escudo de 20 toneladas que cargamos pensando que nos protege, cuando en realidad únicamente nos impide ser nuestra versión auténtica, causandonos un daño espantoso. El perfeccionismo, la culpa, el miedo y la vergüenza son amigos inseparables. Donde hay perfección, brillo, reconocimiento, se encuentra oculto esas emociones, siempre.

Aunque hacer las cosas de la mejor manera posible no está para nada mal, buscar constantemente la perfección, lo destacable, si lo es. Porque anula nuestra condición humana, la cual es una ley natural que vamos a fallar en algo si o si, que no podemos controlar lo que la vida nos arroje el 100% de las veces, y de verdad no existe una mujer íntegra, que saque buenisimas notas, tipo 19 puntos sobre 20, que sea buena en deporte, que sea la próxima Madre Teresa de Calcuta, que sea pura, y encima que le caiga bien y sea solidaria a cada una de las 1000 compañeras y profesoras. Que tenga una destacable vida social, 3000 amigos en facebook, un novio espectacular ,una ideal vida familiar en donde ninguno de sus padres se pelean, recursos económicos inagotables y un perfecto metabolismo para comer 3 empanadas todas las mañanas sin preocupación.

Simplemente no existe y lo descubrí de mala manera, que era una fantasía, al querer llegar a ella. A pesar de que nos quieran enseñar que si es posible llegar a la excelencia absoluta.

CAUSA DEL PERFECCIONISMO

Usualmente la palabra perfecto es un código para: En un momento, necesitaba ser una forma específica para obtener aprobación de alguien importante y evitar ser avergonzada.

HILARY jacobs hender

Algunos expertos afirman que existe una predisposición genética, así como el ambiente humano ejerce influencia sobre la personalidad desde el nacimiento. Las causas ambientales que pueden provocar el desarrollo de una personalidad perfeccionista son las siguientes:

  • Recibir elogios y alabanzas cuando hacen las cosas bien, y recibir castigos e insultos cuando lo hacen mal. La cual hace que su autoestima y la forma de definirse de ellos mismos dependa siempre del resultado.
  • Sufrir humillaciones de manera habitual durante la infancia; esto puede llevar a pensar que para ser aceptado y dejar de ser humillado, tendremos que esforzarnos en conseguir la perfección.   
  • La autoritaridad (padres o colegios) que exige mucho: “¿solo has sacado un 8 en matemáticas? tu eres capaz de mucho más, la próxima vez demuéstrame lo que vales y saca un 10” Estos niños se vuelven muy autoexigentes y perfeccionistas porque de esta forma reciben el cariño de sus padres y creen que es la única forma de conseguirlo.
  • Crecer en un hogar con padres y/o hermanos muy exitosos. Aquí la persona se quiere sentir igual, quiere compararse con ellos para sentirse un miembro más de la familia.  

Antes de señalar el problema, hay que entender de dónde viene. Mi hogar siempre fue un ambiente seguro, apoyaban mis logros y nunca pero nunca me castigaron por mis fracasos. Recuerdo que mi mama me premiaba con helado, perdiese o ganase. Haciendo que disfrutara el juego, en vez de enfocarme en el resultado.

Pero en donde estudié era bastante diferente a mi hogar. Su insignia era las montañas, su emblema era llegar a la excelencia. Exigian destacar en cualquier área de forma extraordinaria. Ya sea para lo bueno o para lo malo. En fin, una máquina creadora de perfeccionismo. A pesar de mi buen promedio que me llevó a entrar a varias universidades sin mayor esfuerzo, me tildaban de ser ´´mala estudiante´´ haciéndome preguntar a cada instante que estaba haciendo mal? No había peor castigo que esforzarse tanto en lograr un objetivo, un ideal, y aun así ser llamada ´´mala´´ o ´´no suficiente´´. Lo cual alimentaba aún más mi  hambre de perfección. Me aferraba a ello con tal fuerza, ocultando lo que yo pensaba que era debilidades, fingiendo (muy mal) que era perfecta, que todo lo tenía perfectamente controlado. Para no sumergirme en la vergüenza o en los castigos.

EL PERFECCIONISMO NO ES IGUAL A SER OBSESIVO

Aprender a estar cómodo con las parte caóticas de ti. No es ser perfecto, es estar completa

Jane fonda

Pensé equivocadamente que no era perfeccionista debido a que nunca llegué a  obsesionarme o a detallar minuciosamente los errores, gérmenes, exámenes, la pulcritud de mi uniforme como las personas en mi alrededor lo hacían. Pero no existe una sola forma de ser perfeccionista, detrás del perfeccionismo se oculta el trastorno obsesivo compulsivo.

El el perfeccionismo es una  tendencia que puede ser un rasgo de la personalidad o bien un comportamiento en situaciones o contextos particulares, que ejerce una gran influencia sobre el pensamiento, emociones y conducta, mientras el Trastorno Obsesivo Compulsivo es una desviación mental y se define como un patrón general de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e interpersonal. El perfeccionismo está relacionado con trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, depresión y predice ideación suicida.

No puedes encontrar una persona que sufra el Trastorno Obsesivo sin presentar rasgos perfeccionistas. Pero si puedes encontrar personas que manifiestan los rasgos sin el trastorno.

MENTALIDAD PERFECCIONISTA

No ser perfecta duele

Sylvia Plath

En el libro “Being Happy: You don’t have to be perfect to lead a richer, happier life”, Tal Ben-Shahar habla con detalle de las características de la mentalidad perfeccionista.

Actitud a la defensiva. Las críticas aniquila la autoestima del perfeccionista, debido a que resaltan sus defectos. Los perfeccionistas lo ven como una catástrofe, en donde pone en evidencia lo incapaces que supuestamente son.

Miedo al fracaso. A un perfeccionista lo mueve el miedo. Todas sus acciones están enfocadas a evitar los errores evadiendo los retos y actividades donde fallar sea una posibilidad. Es común que abandonen proyectos ante la más mínima sospecha de que no lograrán completarlo como esperan. Los perfeccionistas se sienten devastados cuando cometen un error, entran en contacto con su humanidad imperfecta y esto intensifica su miedo a fallar en el futuro.

Foco en la meta. A los individuos con tendencias perfeccionistas les interesa solamente el resultado. Alcanzar el objetivo es lo único que importa,lo que hace que sean incapaces de disfrutar el momento presente.

Pensamiento “todo o nada”. El perfeccionista tiende a tener un pensamiento extremista, es “todo o nada”, “blanco o negro”, es un “éxito o un fracaso”. No hay tonalidades medias tintas . El desempeño y el esfuerzo no tienen ningún mérito si el resultado no es el esperado o no es perfecto.

Expectativas de un viaje perfecto. Esto tiene que ver con el enfoque sobre el proceso para alcanzar una meta. Las personas con mentalidad perfeccionista esperan que la línea que conecta el punto de partida con la meta sea recta. Su expectativa es dar en el centro del blanco con un único y perfecto disparo. No admiten curvas, pausas, ni desviaciones en el camino. ¿Segundas oportunidades? NUNCA

Encontrar fallas. Su obsesión por el fracaso, los pone en estado de alerta permanente, anticipan y notan todo lo que puede salir o sale mal. .

Aprobación de los demás. Los perfeccionistas solo actúan en el qué van a pensar los demás. Su valor como seres humanos está vinculado a sus éxitos o logros profesionales. Buscan siempre la aprobación de los demás y determinan sus vidas con base en expectativas ajenas.

Duros y exigentes. Desde el punto de vista de un perfeccionista, los errores son imperdonables. Esto hace que sean duros consigo mismos a niveles extremos.

Creo que el perfeccionismo es feo. Hay algo en las cosas que el ser humano hace, yo quiero ver cicatrices, fracaso, desorientación y desorden.

Yohji Yamamoto

Al entrar en la Universidad aprendí de que ser ´´perfecta´´ no era una característica necesaria para triunfar en la vida. La cual puso en duda cada una de mis columnas, haciéndome preguntar ¿Cómo así? ¿acaso gaste cada gota de energía necesitando ser perfecta los últimos 14 años de mi vida, para que no sea necesario? Me senti traicionada por la vida real. Pero así de sencillo era, no debia ser perfecta para obtener aceptación de los demas, para tener amor, cariño, amistad, exito. Porque la única excelencia que debia alcanzar es la aceptación de mi misma como un ser humano. Este ser humano caótico, salvaje, malvado, bueno, llena de cicatrices, con intenciones, planes y sueños que se encontraba detrás de la máscara de la perfección.

Aprendí que mientras más ocultaba mis debilidades, más perdía mi humanidad. Mas perdia mis sueños, mis esperanzas, mis ganas de cambiar al mundo, mi curiosidad, mi conexión con el dolor y la felicidad de los demás, perdía mi cuerpo y mi alma.

Exponer nuestras debilidades, cuando nos enseñan que no hablemos de ellas y castigan si las exponemos, es el acto de rebeldía más valiente que podemos hacer.

Aprender a estar cómodos con nuestras partes caóticas, es muy muy difícil. Se necesitan años de des-aprendizaje, años de compasión por nuestra historia, años de caminar como un bebe cuando de amor propio se trata. Pero la recompensa es ser la persona que estábamos destinadas a ser.

Cada vez que la perfección me llama, me recuerdo a mi misma que soy como el planeta tierra, llena de caos, mares violentos, vida de todo los colores, selvas tupidas, oceanos pacificos, volcanes llenos de rabia, atardeceres azules en el Ávila . Y toda esta mezcla de debilidades, caos y salvajismo es lo que hace, el planeta tan PERFECTO. Tan malamente perfecto. Y nadie duda de ello.

Asi que olvidate de ser ´´perfecto´´. Olvida por un tiempo la persona que debías ser y enfócate en la persona que ya eres. Descubre qué te gusta, y que realmente finges que te gusta, escucha historias, escucha tu propia historia. Haz las cosas que te interesan, no las que dan más dinero. Reúnete con personas que te parezcan extraordinarias sin importar edad o género. Comete esas cuatro empanadas, y come saludable los otros seis días de la semana. Pero hazte un favor primero sé tan segura de ti misma, sé tu propia columna y que la perfección nunca lo sea, para que ninguna opinión o aprobación cambie tu forma de ser. Porque algo que no siempre oímos es que uno es perfecto tal cual como es.

Yo soy caotica, un desastre, no soy fan de las fiestas ruidosas, hablo dos idiomas cuando me dijeron que no podía ni hablar una. Sigo manchando mis notas con cafe, el comunismo arruino mis planes. Sudo horriblemente por las manos. Tengo bien puestos mis valores, pero no estoy ni cerca de ser una mujer íntegra y ya ni lo intento. Estoy aprendiendo a aceptar mi pequeño caos. Espero que aprendas a encontrar paz con los tuyos.

¿Para ti, QUE ES LA PERFECCIÓN?

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