Articulos personales / Eartha Kitt

Sobre el Amor Propio y el Compromiso según Eartha Kitt

Me he enamorado de mí misma y quiero a alguien que lo comparta conmigo.

Eartha Kitt

Esta semana, una señora, de esas curiosas de la vidas de los demás me pregunta energéticamente si tengo novio. Casi con un tono de tragedia griega y lágrimas en los bordes de mis ojos le dije que no. Su respuesta fué ‘que pena con lo bonita que eres’. Sonreí con dolor, porque es la verdad era toda una pena trágica. ¿o no? 

A veces pienso no pasó tanto tiempo pensando en el amor, casi todo el día se me va en liberar esta lucha de amor-odio-amor-odio conmigo misma como para que me quede tiempo de pensar en alguien más, alguien más que no sea yo. La mayoría de mis amistades, para no decir todas, me hablan de chamos y chamas que les gustan, el amor de su vida que van para 3 o 5 años juntos, los que son de una noche, los que tienen un crush inalcanzable, los que se casan, en fin, dejándome intrigada y pensando si la vida de los veinteañeros gira alrededor del amor.  

¿Pero qué hay de mi? ¿Puedo girar alrededor de mi? obviamente el amor es un aspecto de mi, y es substancial. No es algo que pueda ignorar y enterrar con mi cinismo, no necesitarla, porque el amor es vital, como el agua o el oxígeno. Recuerdo la última vez que le rechacé a alguien, le dije ‘perdón pero no puedo comprometerme en algo que no me nace de las entrañas, tengo que resolver primero la relación conmigo misma para comprometerme en una relación que involucre a ti’ okay, tengo que admitir que lo dije mucho más rústico, pero más o menos es lo que había ensayado.  Creo que es una de mis aspectos más maduros y me enorgullece eso, resolver las cosas conmigo misma antes de herir  profundamente a otros por esa mala relación con uno misma, porque he visto como lo hacen. Como egoístamente hieren a los otros y se hieren a sí mismos precisamente por esa falta de amor propio. 

Tocando este tema pensé en la máxima exponente del amor propio y las relaciones, la cantante estadounidense Eartha Kitt, que sabía una o dos cosas sobre el amor, y algo más sobre la supervivencia.

Su carrera se destaca por el éxito en Broadway, su carrera icónica como Catwoman. Pero lo que yo, y muchos otros, amamos más de ella es su espíritu. La vida de Eartha llegoó a crearse como una mujer fuerte, que valoraba y honraba a su yo único. Eartha fue franca, defendió con colmillos sus creencias. Ella atribuye las primeras luchas de su vida a la mujer en la que se convirtió. Concebida para la violación, se ha sugerido que su padre era alemán e hijo del dueño de la granja.

Después de los romances con el magnate de los cosméticos Charles Revson y el heredero bancario John Barry Ryan III, se casó con John William McDonald, cuando contaba con 33 años. Tuvieron un hija, una hija llamada Kitt McDonald, nacido en 1961. Se divorciaron en 1965.

Aunque Kitt nunca se volvió a casar, tuvo muchas relaciones amorosas y hermosas a lo largo de su vida. Uno importante que recuerda en su autobiografía, «Todavía estoy aquí».

Eartha Kitt junto a James Dean

… aún recuerdo todas las cosas que Jamie Dean me había dicho por teléfono. «No sé cómo es realmente el sentimiento de amor. No sé si alguna vez he estado enamorado, pero si lo he hecho, debe haber estado contigo porque nunca sentí ese sentimiento antes que tú y nunca sentí ese sentimiento después de ti «.

Cuando las personas hablan de amor, a menudo hablan de los sacrificios que conlleva. El amor se trata de compromiso, dicen. Pero Eartha Kitt no está de acuerdo. Para ella el amor se trata de sacrificios, de convertirse en martir, el amor se trata de amor propio.

Así que cuando hablamos de relaciones, a menudo hablamos de compromiso. A menudo expresamos compromiso como una necesidad en una relación, un rasgo positivo. Es un acuerdo de una disputa que es alcanzada por una conseción de ambas partes. Es comprometerse a amarse cuando el otro se enferma, en el escenario más ligero, así como también es comprometerse a seguir la relación aún cuando el otro no está tan comprometido como uno, es no hablar cuando abuse de uno, por lealtad. Es sacrificar la propia libertad, las propias ideas, por un bien común, es casi censurarse por el otro. Entonces cuando nos comprometemos, ¿ no estamos silenciando una parte de nosotros mismos?

Así como tambén habla de la necesidad del amor propio al estar en una relación, lo cual no es un sacrificio, no es una exigencia, no es una entrega y limitante. El amor porpio es una necesidad para un mismo, eslibre y expansivo, todo lo contrario a un compromiso.

En mi corta vida muchos hombres bajo diferentes palabras me han dicho que el tema de amarme a mi misma es bastante egocéntrico. Pero lo que ellos no saben que  ni me amaba tanto a mi misma, ni es egocentrismo. Amarme a mi misma no es repetirte lo linda que soy, lo genial que soy, lo genia que soy. Amarme a mi misma es creermelo, y si en algún punto la gente se ve ofendida o incómoda por eso, son sus propias inseguridades que brotan al oír eso. Al final es su problema, no el mio. Tenemos que aclarar ese punto primero.

Pero hablando claro, la falta de amor propio en relaciones, de cualquier tipo, te va a dejar suplicando y rogando el amor de alguien más. Vas a lamer gotas de amor en el borde de un cuchillo afilado. Cuando mereces todo un océano de amor bajo ningún límite hiriente. En mi caso, mi falta de amor era tal, que no podía creer que alguien de hecho estuviera enamorado de mi, ¿de mi? ¿tipo enserio? ¿no es una broma? me daba terror el pensar que merecía ser amada como soy, me daba terror comprometerme en algo que no soy capaz, porque una parte de mi, siempre se sentirá no digna de amor. Quizás pasen años, en que pueda reparar la relación conmigo misma antes de estar seriamente con alguien. Pero es absolutamente necesario. Una vez una persona me dijo que no es necesario amarse a uno mismo para que otros te amen, y quizás pueda ser verdad, como un cinturón de seguridad, no sabes en que impacto lo necesitarás. 

Porque la verdad es que uno tiene que amarse a sí mismo, alabarce, verse con ojos reales, conocedora de su valiosidad, lo que brinda a la mesa, ponerse su puesto, creerse merecedora. Porque es la única menera saludable de entrar en una relación profunda con alguien más. Ya sea pequeña, ya se esté desarollando y brotando tímidamente, pero necesaria. El amor propio proteje de relaciones abusivas, la autoestima, irse de donde ya no es necesario, no convertirse en un martir o en una víctima, quedarse callada, como muchas de las abuelas.

El punto es enamorarse locamente de uno mismo y compartir ese amor con alguien que te aprecie en tu totalidad, en vez de buscar un amor que compense la falta de amor propio.  Es abrir los brazos y ser amado tal cual como uno es, con sus estados depresivos, verguenzas, virtudes, sonrisas. Porque el amor no es dar y dar y dar y vaciarse, esperar ser controlado y expuesto por otro. Es compartir una parte de uno mismo con el otro. Sin censuras o restrinciones. Sin egoismos.

En este extracto del documental de 1982 All by Myself: The Eartha Kitt Story, tenemos que preguntarnos cómo entendemos el amor, las relaciones y el compromiso.

“¿Qué es comprometedor? ¿Compromiso de qué? ¿Comprometido por qué motivo? Un hombre entra en mi vida y tengo que comprometer? ¿Para qué? ¿Para qué? ¡Una relación es una relación que debe ganarse! No comprometerse por. Y me encantan las relaciones, creo que son fantásticas, creo que son geniales, creo que no hay nada más hermoso en el mundo que enamorarse. Pero enamorarse por las razones correctas, enamorarse para el propósito correcto, enamorarse … enamorarse … Cuando te enamoras, ¿qué hay para comprometerse? Si quieres pensarlo en términos de análisis, sí, me enamoro de mí mismo y quiero que alguien lo comparta conmigo. Quiero que alguien me comparta conmigo. [Esto ha sucedido] muchas veces, de muchas maneras «.

https://youtu.be/IGYwf7e_cr8

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